Alex se despertó en su casa de bloques de madera. Al salir, vio el sol cuadrado brillando en el
cielo. Caminó hasta el río para recoger agua y después fue al bosque a buscar madera. De pronto,
escuchó un ruido extraño y decidió volver a casa antes de que anocheciera. Al llegar, cerró la
puerta y se sintió a salvo.