os observa.
“Habéis aprendido a sumar, restar y multiplicar… pero en el verdadero comercio todo ocurre al mismo tiempo.”
Coloca varias mercancías sobre la mesa:
“Aquí no hay reglas simples. Tendréis que combinar todas vuestras habilidades para realizar los intercambios correctamente.”
Os mira con seriedad:
“Si superáis este reto, demostraréis que sois auténticos comerciantes de Babilonia.”