Si el estudiante responde adecuadamente las dos primeras preguntas, el estudiante puede extraer informaciĂłn
explĂcita de un texto. De no ser asĂ, realice actividades con sus estudiantes en las que plantee preguntas de
compresión de lectura donde indague por: qué, cómo, dónde, cuándo, por qué.
Si el estudiante responde la tercera y la cuarta pregunta adecuadamente, el estudiante puede extraer informaciĂłn
implĂcita de un texto. En caso contrario, realice actividades en las que plantee preguntas de compresiĂłn de
lectura donde relacione diferentes partes del texto para deducir informaciĂłn. Por ejemplo: el tĂtulo y el texto, las
imágenes con el texto, un párrafo con otro, varias oraciones de un mismo párrafo, etc.
Si el estudiante presenta dificultades al responder las preguntas cinco y seis, es importante trabajar en
actividades donde se indague por el contexto comunicativo del texto. Por ejemplo: quién lo escribe, para quién,
con quĂ© intenciĂłn fue escrito, etc. TambiĂ©n valdrĂa la pena llevar al aula y mostrar a los estudiantes diversos
tipos de texto: narrativos (el cuento), descriptivos (el retrato escrito), instructivos (la receta), argumentativos (la
opiniĂłn), informativos (la noticia), etc.