La actividad consiste en que los alumnos deben ordenar cronológicamente las imágenes de un cuento para reconstruir la historia de forma correcta.
Se les presentan varias ilustraciones desordenadas que representan momentos clave del cuento. A través de la observación, la comprensión y el razonamiento, los niños deben identificar qué sucede primero, qué ocurre después y cómo termina la historia, colocándolas en el orden adecuado.
Es una actividad dinámica e interactiva que fomenta la comprensión lectora, la secuenciación temporal, la atención y el trabajo en equipo, permitiendo a los alumnos aprender de forma visual y participativa.